Agarrada a ti como un niño que agarra a su madre después de tener una horrible pesadilla...
Las lágrimas resbalan por mis mejillas y se ahogan en tu jersey mientras me acurruco en tu pecho y cuelo una mano desnuda por debajo de tu camiseta para sentir tu calor...insegura de que haya alguna otra oportunidad para hacerlo...intento absorberlo por las yemas de los dedos..y quedármelo para que me acompañe en las frías y duras noches de invierno que me esperan...
Acaricio las yemas de tus dedos buscando una chispa, despidiéndome de ellas, mientras en mi cabeza solo resuena la frase de "mi casa esta donde estas tu"...en ningún lugar como entre tus brazos...aun así me secas una lagrima con un dedo y me guiñas un ojo intentando hacerme sonreír...mientras me dices que ya está, ya paso..siempre vas a ser mi niña...siempre voy a ser tu niña...y esas palabras se quedan rezumbando en mi cabeza..mientras ya no se si quiero morirme ahora agarrada a tu cuello como si no existiese nada mas..o empezar de cero...
Me dices que puedes, ya no se si quiero creerlo o no...sólo quiero morirme aquí contigo esta tarde y así no tener que tomar decisiones, no tener que preocuparme de si he acertado o no, no tener miedo por si lo que queda por venir es todavía peor...necesito un príncipe que me salve...igual que te he salvado a ti cuando te conocí, alguien que asiente mi camino para que pueda pasar con paso firme...necesito un príncipe que me salve...
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