Y ahora que me tienes, me haces ver que no me necesitas, es absurda y burda la manera de pensar de la gente y que tienes tú, te empeñaste en crear unos sentimientos intensos, esas ocho letras que yo me resisto a pronunciar que parecían tan importantes, para que una vez que las conoces actúes como si nada fuera importante, como si fuésemos a olvidarnos mañana, a veces creo que soy una tirita porque no puedes estar con quien realmente quieres, y por eso actúas (nunca mejor dicho) de este modo, creo que si ella volviese, mi cama no volvería a probar tu sabor...y yo estaba bien sin ti...y mi cama ni yo te necesitábamos antes...a que has venido?¿
Estoy cansada de la gente que no sabe lo que quiere, y va por el mundo haciendo lo que le da la gana sin consecuencias, luego vienen las disculpas, pero el daño no se cura así. Hay que ser cauto con los sentimientos que decimos tener, analizarlos bien, y solo atreverse a pronunciarlos cuando sabes que son de verdad, y si son de verdad hay muchas otras cosas que entonces no caben en el mismo saco, y sino es que aun no has aprendido a querer, QUERER, y eso es una pena, porque no seré yo la que me quede a tu lado para enseñártelo, ya fui profesora otras veces y no se me da demasiado bien.
Cuando se QUIERE no importa lo demás, el tiempo se para, las agujas del reloj caminan hacia atrás cuando queda poco para verte, y no concebirías un día sin mi pelo enredado en la almohada, ni sin mi música demasiado Indy por las mañanas, ni Trasto ni Greta ni Shiva, ni ahora Nepal. No podrías irte. No soportarías la idea de no oler mi dulce perfume cada mañana, de acariciarme la cara, de desnudarme y quedarte mirando como si te hubieses perdido en un desierto de piel y buscases un oasis en mis ojos. Me engañas con luces y cuentos de princesas para al final convertirte de nuevo en Adán para morder la manzana. No te hacia falta nada de eso para tenerme en tu cama, no hacían falta tantas complicaciones para no dormir solo, pero sí hacen falta para sentirse querido, que creo que es ahí donde resbalas y caes. Y han pasado tres meses y yo me resisto a caer contigo, pero te empeñas tanto...que al final has caído donde caen todos, egoísmo puro, me usas para sentirte bien, solo quieres que te quiera para sentirte querido, por ello esa necesidad de escucharlo de mi boca, tu no me quieres, solo quieres que te quiera.
Creo que voy a ir dejándote poco a poco, como el tabaco...para no tener síndrome de abstinencia y no recurrir a otro antes de que me toque.
A veces pienso que fue demasiado pronto.
Y como me dijeron una vez, no voy a emprender un viaje con las ruedas medio deshinchadas.
Ingenua por creer en ti e ilusionarme con la idea de un futuro contigo, cuando tu le pones fecha de caducidad antes de que se forme.
Me subí a tu barco para remar contigo y al final acabaremos con el barco roto por la mitad de tanto remar cada uno hacia su puerto.
Llámala y dile que la quieres, dile todo eso que te gusta decirme a mi porque no puedes decirselo a ella. Lo haces por necesidad de escupir sentimientos que tienes dentro pero no son para mi, y te sientes culpable si se los dices a ella, probablemente ni siquiera tu te hayas dado cuenta, eres tan emocional que te has aferrado a que un clavo saca a otro clavo y ahora necesitas quererme para no sentirte solo, pero no me quieres a mi.
Lágrimas en los ojos, sentimientos, emociones......teatro?...puro teatro.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario